La diseñadora montillana Ana Sánchez Herrador emociona con un discurso cargado de re-cuerdos, mientras que el alcalde invita a vivir la feria como un espacio de convivencia y tradición

El Ayuntamiento de Montilla dio anoche la bienvenida a la Feria de El Santo 2026 con un acto inaugural que llenó ambiente festivo el preludio de la semana grande de la ciudad. La diseñadora montillana Ana Sánchez Herrador, fundadora de la firma Ana Ponf, pronunció el pregón inaugural con un discurso marcado por el recuerdo a sus raíces, el papel de la familia y el orgullo de proyectar el nombre de Montilla más allá del municipio.

La noche comenzó con las actuaciones del coro montillano La Tradición, sorprendiendo con un tanguillo dedicado a Montilla, y de la cantante montillana Marta Mesa, que desde el balcón del Ayuntamiento puso sones de rumba para versionar esas sevillanas que desde hace décadas la ciudad dedica a san Francisco Solano, el mejor de todos los montillanos.

La presentación de la pregonera estuvo a cargo de Blanca Lucena Leiva, amiga de la infancia, quien realizó un recorrido por su trayectoria vital y profesional, poniendo en valor el talento, el esfuerzo y la creatividad que la han acompañado desde niña. Recordó cómo aquella pequeña que pasaba horas dibujando vestidos sobre un simple folio convirtió aquellos sueños en una realidad gracias al apoyo constante de sus padres, Aurora y Manuel, y de su hermano Carlos, quienes siempre la animaron a perseguir aquello que la hacía feliz sin olvidar nunca sus raíces.

Graduada en Diseño de Moda por la Universidad de Cádiz y especializada en sastrería, Ana Sánchez Herrador ha desarrollado una brillante trayectoria profesional en el mundo de la moda. Junto al diseñador malagueño Calafat fundó la firma Calafat, de la que es cofundadora y directora ejecutiva, iniciando un camino que la ha llevado a presentar sus colecciones en algunas de las pasarelas más prestigiosas del panorama nacional, como la 080 Barcelona Fashion y la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. Entre sus trabajos más recientes destaca también el diseño del vestuario de la comparsa de Germán Rendón para el Gran Teatro Falla de Cádiz, consolidando una carrera en constante crecimiento que ha llevado el nombre de Montilla por distintos escenarios del país.

Ya desde el atril, Ana Ponf ofreció un pregón profundamente personal en el que trasladó al público un recorrido por los recuerdos que marcaron su infancia y su juventud en torno a la Feria de El Santo. La diseñadora evocó los paseos con su familia, las noches de feria, las atracciones, los encuentros con amigos y esa ilusión con la que esperaba cada verano la llegada de unas fiestas que forman parte de la memoria sentimental de muchas generaciones de montillanos.

Durante su intervención defendió que “el éxito solo tiene sentido cuando permite volver al lugar del que uno procede”. Después de haber vivido y trabajado en ciudades como Cádiz, Madrid o Málaga y de desarrollar una carrera profesional reconocida dentro y fuera de Andalucía, aseguró que nunca ha dejado de “sentirse profundamente montillana” y que siempre ha llevado el nombre de su pueblo con orgullo.

Uno de los momentos más emotivos del pregón llegó con el recuerdo a sus abuelos. La pregonera rindió homenaje a su abuelo Antonio, por la profunda devoción que siempre sintió por san Francisco Solano, y a su abuela Aurora, cuya memoria permanece también en el nombre de su firma, Ana Ponf, como reconocimiento a quien dedicó parte de su vida a la costura.

Para la diseñadora, los hilos con los que hoy confecciona sus colecciones representan también el vínculo que une generaciones, familias y recuerdos, recordando que “detrás de cada creación siempre existe una historia y unas raíces que nunca deben perderse”. El pregón concluyó con una invitación a disfrutar de la feria desde el encuentro, la convivencia y el cariño hacia las personas que forman parte de la vida de cada uno.

El alcalde de Montilla, Rafael Llamas, cerró el acto agradeciendo a la pregonera unas palabras que, según señaló, «han abierto las puertas de estos días de alegría y han tocado el corazón de todos los montillanos”. «Hoy encendemos la luz de nuestra fiesta grande con el orgullo de saber quiénes somos y de dónde venimos. La Feria de El Santo es el momento en el que Montilla se reencuentra consigo misma, abre los brazos a quienes nos visitan y demuestra la hospitalidad que siempre nos ha caracterizado», afirmó.

El alcalde destacó que la Feria de El Santo representa mucho más que una celebración festiva, al tratarse de un encuentro en torno a la identidad de Montilla y a la figura del patrono de ciudad, el montillano más universal, cuyos valores de humildad, alegría y concordia siguen inspirando estas fiestas.

Asimismo, subrayó que la feria constituye también un importante motor social, cultural y económico para el municipio, donde durante varios días conviven tradición, música, gastronomía, actividad comercial y encuentros familiares. «En estos días nuestras calles y nuestro recinto ferial se llenan de abrazos pendientes, de reencuentros, de familias que se juntan y de amigos que brindan con el mejor embajador que tenemos, nuestro vino de Montilla», destacó.

Antes de encarar el desfile hasta el recinto ferial, Rafael Llamas quiso agradecer especialmente el trabajo de todas las personas que hacen posible la celebración de la feria: colectivos y asociaciones, feriantes, personal municipal, operarios, servicios de limpieza, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y voluntariado de Protección Civil, cuyo esfuerzo permite que la ciudadanía disfrute de unas fiestas seguras y bien organizadas.

«La rutina se detiene durante unos días y nos hemos ganado este tiempo de descanso. Os invito a bailar, a compartir, a defender nuestras tradiciones y a demostrar, una vez más, la grandeza de nuestro pueblo para hacer de esta Feria de El Santo una feria inolvidable», concluyó el alcalde.

Tras el pregón, la comitiva recorrió las calles desde el Ayuntamiento hasta los añorados Arcos de la Puerta de Aguilar que sirven de portada ferial. Allí, los niños y las niñas de la Asociación Amigos de la Venencia ponían a prueba su aprendizaje del oficio de venenciador dando a probar vino. Más de un centenar de músicos y figurantes –la Agrupación Musical La Unión, el colectivo Al Compás, Robot Group y la batucada Tambole— animaban el desfile hasta la avenida de las Camachas repartiendo ticket descuento para las atracciones de feria y chuches, entre los pequeños.

Alcanzada la medianoche, el encendido del alumbrado extraordinario culminaba el inicio oficial de la Feria de El Santo 2026. Montilla inicia así una nueva edición de su fiesta más emblemática, una celebración que durante los próximos días volverá a convertir la ciudad en un espacio de convivencia, tradición y cultura en torno a 14 casetas, y con conciertos programados por la Concejalía de Festejos tanto en los escenarios de Envidarte y la Caseta Municipal y la actuación de dj’s en la Caseta Ferión para un público más joven.

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