Una vez más la Guardia Civil discrimina a esta provincia, a pesar de tener la plantilla más reducida de la comunidad autónoma

En julio se incorporarán a unidades de la Guardia Civil en todas las provincias quienes están acabando su periodo formativo en la Academia de Baeza (Jaén) y en el Colegio de Valdemoro (Madrid). Se trata de guardias civiles en prácticas que ocuparán dichas vacantes durante un año, tras el cual obtendrán sus destinos definitivos.

La llegada de este personal supone un pequeño respiro, aunque temporal, para aquellas unidades que necesitan refuerzos de plantilla, y siendo Córdoba la provincia de Andalucía con menos efectivos y más de 200 vacantes sin cubrir, cabía esperar que se viera beneficiada por la llegada de un mayor número de guardias en prácticas.

Sin embargo, sólo se han asignado a esta provincia 61 de las 3.123 vacantes publicadas, apenas un 1,9% del total, y una vez más Córdoba es la provincia andaluza más perjudicada en el reparto de refuerzos, porque a Sevilla llegan 158, a Almería 151, a Granada 149, a Málaga 127, a Huelva 83, a Jaén 82 y a Cádiz 70. Por lo tanto, los agentes en prácticas que se incorporarán a la provincia de Córdoba solo suponen el 6,9% de los 881 asignados a la comunidad autónoma andaluza.

En esta provincia es el de Pozoblanco el puesto que más refuerzos recibe, cinco, mientras que llegarán cuatro efectivos en prácticas a Puente Genil, Palma del Río y Peñarroya, tres a los puestos de Baena, Montilla, La Carlota, Rute y Fernán Núñez, dos a Priego, Montoro, Hinojosa del Duque, Almodóvar del Río, Fuente Obejuna, Posadas, Villanueva de Córdoba, El Viso, Aguilar y Benamejí. Y el resto se distribuyen de uno en uno en las poblaciones de El Carpio, Villa del Río, Adamuz, Villanueva del Duque, Castro del Río, Villafranca, Moriles, Belmez y Santaella. Pero además, a lo largo del año de prácticas algunos de ellos se trasladarán a otras unidades y especialidades.

Es incomprensible que no se haya aprovechado la llegada de estos guardias en prácticas para reforzar, aunque sea temporalmente, unidades que atraviesan una situación crítica, como ocurre con el Núcleo de Servicios de Córdoba, que es la unidad de ese tipo con menos plantilla de todo el país, y necesita a diario el apoyo de otras unidades para poder desempeñar sus cometidos. La jefatura provincial debería haber requerido que algunos de los efectivos se asignaran a dicha unidad, como se ha hecho con los Núcleos de Servicios de otras provincias como Toledo, Murcia, Valladolid, Segovia, Girona y Lleida.

No debe olvidarse que esta provincia ha perdido un 9,8% de guardias civiles en los cuatro últimos años, y la mayoría de unidades apenas pueden abrir sus dependencias para atender a los ciudadanos, teniendo que formar las escasas patrullas disponibles con efectivos de distintos puestos para encargarse de la vigilancia de varias poblaciones simultáneamente.

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