El CD Apedem Montilla firmó una victoria de oro en el Municipal Antonio Pulido de Almedinilla, imponiéndose por 1-2 en un partido que pasó de la calma al sufrimiento extremo y que se resolvió con un zarpazo final de Aarón Salado en el minuto 97. Un triunfo de carácter, de fe y de equipo que mantiene a los de Rafa Garrido en la pelea por todo.

La tarde-noche se presentó muy poco amable para la práctica del fútbol en la Subbética cordobesa. Viento, lluvia y un terreno exigente fueron el escenario de un encuentro que, desde el inicio, dejó claro que no iba a ser sencillo. Aun así, el Apedem salió decidido y pronto encontró premio.

Corría el minuto 5 cuando una acción iniciada en tareas defensivas por Lucas Hueso terminó convirtiéndose en una obra de precisión. Ezequiel Salado, siempre lúcido, recogió el balón y filtró un pase perfecto entre centrales para Nico González, que hizo gala de velocidad y definición para batir al meta local con un disparo raso y ajustado. Era el 0-1 y el séptimo gol del curso para el atacante montillano. El tanto desató el júbilo entre la treintena de aficionados auriverdes desplazados hasta Almedinilla.

Con el marcador a favor, el conjunto montillano ofreció una auténtica lección de manejo de balón, tocando con criterio y moviendo al rival, aunque sin terminar de traducir ese dominio en ocasiones claras. El equipo local apenas inquietaba, hasta que un error en la salida de balón estuvo a punto de costar caro. En el minuto 38, una indecisión entre Carlos Repiso y Pablo Llamas dejó el balón muerto para un atacante local que disparó a puerta vacía. Cuando el empate ya se cantaba, apareció Dito, que voló bajo palos y despejó con la cabeza en una acción salvadora. De ahí al descanso, poco más en una primera mitad marcada por el control visitante y las inclemencias meteorológicas.

Tras el paso por vestuarios, el partido cambió por completo. El equipo local dio un paso al frente, apostó por balones largos y comenzó a generar peligro. El empate llegó en el minuto 53, tras un error en la salida de balón de Joseda, que cometió falta a escasos metros del área. Antonio Rojano ejecutó magistralmente el libre directo, colocando el balón en la escuadra, imposible para Repiso. 1-1 y partido nuevo.

A partir de ahí, tocó sufrir. El Almedinilla se adueñó del balón y dispuso de dos ocasiones clarísimas para ponerse por delante. Pero entonces emergió la figura de Carlos Repiso, decisivo. Primero, en el 57, con una gran parada abajo; y después, en el minuto 88, con un paradón descomunal junto al palo derecho, salvando a su equipo cuando más lo necesitaba y enmendando el error del primer tiempo.

El sufrimiento se multiplicó cuando el Apedem se quedó con diez jugadores por la expulsión de Edu Rueda en el minuto 75, una acción tan evitable como costosa. Aun así, el equipo vinícola no se conformó con el empate. Antes, en el 69, Ezequiel Salado pudo cambiar el signo del partido tras un fallo defensivo, pero su disparo a bocajarro fue repelido por el guardameta local.

Lejos de replegarse, el Apedem fue valiente incluso en inferioridad numérica. El gol podía caer de cualquier lado, pero el fútbol fue justo con quien más lo buscó. Ya en el minuto 97, una nueva acción de un incansable Ezequiel Salado abrió el juego al costado izquierdo. Javi Albornoz se internó y puso un centro raso perfecto que Aarón Salado cazó para enviar el balón al fondo de las mallas. 1-2 y locura absoluta.

El tanto suponía el octavo gol de la temporada para Aarón, que rompía así su sequía goleadora desde el doblete ante el CD Los Califas el pasado 30 de noviembre de 2025. El estadio se vino abajo y el júbilo se desató tanto en la grada como sobre el césped. El conjunto local también terminó con diez jugadores tras la expulsión de su portero en el 93, aunque ya nada pudo evitar el desenlace.

Con esta victoria épica, el CD Apedem Montilla continúa segundo clasificado, a cinco puntos del líder, y mantiene su condición de equipo invicto tras 16 jornadas, siendo el único conjunto del grupo —y de las categorías sénior del fútbol cordobés— que aún no conoce la derrota.

Una victoria que vale mucho más que tres puntos. Vale carácter, fe y ambición.

Del resto de equipos del CD Apedem, destacar las victorias de los equipos Senior, juvenil, Cadete A e infantil de segunda Andaluza y lamentar que el Cadete B cayera frente al Montemayor por 2-0, pero continúa líder del grupo 1 de cuarta Andaluza.

David Córdoba

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