La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores ha hecho público el informe de diagnóstico e intervención de Nuestro Padre Jesús Rescatao realizado el pasado marzo de 2025, el cual plantea la necesidad de acometer una intervención integral sobre la imagen de Nuestro Padre Jesús Rescatao, venerada en la Parroquia de San Francisco Solano de Montilla.
Se trata de una imagen barroca de la primera mitad del siglo XVIII, realizada en madera tallada y policromada, con ojos de cristal, atribuida a las imagineras montillanas María Félix y Luciana Cueto, conocidas popularmente como las Hermanas Cueto o “Las Cuetas”. La imagen, de profunda relevancia histórica, artística y devocional, se venera en su altar y retablo de la Parroquia de San Francisco Solano desde su origen.
Nuestro Padre Jesús Rescatao es, además, una imagen de profunda devoción para Montilla y mantiene una especial vinculación con la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores. Esta unión alcanzará el próximo año el primer centenario de su integración en la estación de penitencia nazarena de la mañana del Viernes Santo, expresión de una relación arraigada en la fe, la historia y la tradición de nuestro pueblo.

De manera muy especial, cada Cuaresma se renueva este vínculo con el tradicional traslado en Vía Crucis de la imagen hasta la Capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Se trata de uno de los actos más emotivos y singulares de la vida cofrade y religiosa de Montilla, en el que numerosos fieles acompañan al Señor en un ambiente de oración, recogimiento y devoción compartida.
El diagnóstico efectuado constata un estado de conservación deficiente, consecuencia del paso del tiempo, del uso cultual y procesional, de antiguas intervenciones y de diversos elementos añadidos. Entre las principales alteraciones detectadas se encuentran pérdidas y levantamientos de policromía, suciedad acumulada, barnices oxidados que alteran el aspecto original de la imagen, grietas y fisuras en la madera, problemas en los ensamblajes internos, añadidos de yeso y elementos metálicos, así como deterioros importantes en manos, muñecas, brazos, torso, pies y peana.
El informe destaca especialmente la necesidad de estabilizar la estructura de la imagen, mejorar el sistema de unión entre el busto y el cuerpo y sustituir los actuales brazos por otros articulados, con un sistema que permita mantenerlos en una posición segura y estable. También se prevé intervenir en las zonas donde existen desgastes, pérdidas de policromía, fracturas y añadidos que afectan tanto a la conservación como a la lectura estética e histórica de la obra.
La restauración se plantea siguiendo criterios de mínima intervención, reversibilidad, compatibilidad de materiales, documentación exhaustiva y respeto absoluto por la integridad histórica y artística de la imagen. Antes y durante el proceso se contemplan estudios técnicos, entre ellos radiografías, análisis con luz ultravioleta, examen microscópico y catas de limpieza, para conocer con mayor precisión la estructura interna, los repintes, los barnices y el estado real de las capas originales.
Los trabajos previstos comprenden la protección y fijación de la policromía, la limpieza de suciedad y barnices alterados, la consolidación de la madera, la corrección de grietas y ensambles, la retirada de añadidos que desvirtúen la obra cuando sea viable, la reconstrucción de pérdidas volumétricas, el estucado de lagunas, la reintegración cromática y la aplicación de capas finales de protección.
Las partidas más relevantes se encuentran la limpieza y eliminación de repolicromías, la fijación de la policromía, la consolidación del soporte, la sustitución de los brazos articulados, la reintegración volumétrica y cromática, y la elaboración de la memoria final de restauración.

Finalmente, el informe recomienda adoptar medidas de conservación preventiva una vez finalizada la intervención: limpieza periódica únicamente con medios adecuados y sin productos húmedos, evitar la proximidad de velas, mantener condiciones estables de temperatura y humedad, realizar revisiones periódicas y asegurar que cualquier manipulación de la imagen sea llevada a cabo por personal cualificado.
Estos trabajos, cuentan con una subvención de 11.181,27 euros concedida por la Diputación de Córdoba, dentro de su programa de apoyo a la conservación y restauración del patrimonio cofrade. Esta ayuda, otorgada para un proyecto con un presupuesto de 13.976,59 euros, supone un importante respaldo para preservar una imagen de extraordinario valor histórico, artístico y devocional para Montilla.
En definitiva, esta restauración permitirá asegurar la estabilidad material de Nuestro Padre Jesús Rescatao, recuperar en la medida de lo posible su lectura estética original y preservar para las generaciones futuras una imagen de extraordinario valor religioso, artístico e histórico para Montilla.