El Partido Verde Andalucía ha decidido, tras su proceso interno, apostar por la construcción de una candidatura amplia dentro del espacio progresista, con el objetivo de disputar el gobierno andaluz y abrir un nuevo ciclo político en la comunidad.
Esta decisión se adopta desde una convicción clara: Andalucía necesita una alternativa capaz de ensanchar el espacio progresista, conectar con sectores hoy desmovilizados y ofrecer una propuesta reconocible, coherente y útil para la mayoría social.
Desde el inicio de las conversaciones, el Partido Verde ha defendido que cualquier candidatura debía construirse sobre bases sólidas de pluralidad, respeto mutuo y reconocimiento político de todas las organizaciones implicadas. En este sentido, el proceso ha permitido avanzar hacia un escenario en el que se garantizan condiciones más abiertas e inclusivas, lo que hace posible dar este paso con sentido político.
El Partido Verde ha mantenido una posición firme durante todo este tiempo: no se trataba simplemente de estar, sino de contribuir a una candidatura que no repita fórmulas agotadas y que tenga capacidad real de crecer y generar ilusión. Esa sigue siendo la hoja de ruta.
La organización entiende que la ciudadanía no espera acuerdos de última hora, sino proyectos creíbles, trabajados y con capacidad de representar la diversidad existente en el espacio progresista. Por eso, la participación del Partido Verde estará orientada a reforzar esa dirección: ampliar, no encoger; sumar, no uniformar. A partir de ahora, el Partido Verde centrará sus esfuerzos en fortalecer la propuesta política, aportar contenido programático y movilizar a una base social que quiere cambios reales en Andalucía.