Esta mañana la iglesia de San Agustín ha vuelto a abrir sus puertas, poniendo fin a nueve meses de obras que han transformado por completo el estado del templo.
La reapertura se ha celebrado con una misa solemne presidida por el obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, quien en su homilía ha resaltado que «hoy es un día de gozo, de alabanza a Dios, de acción de gracias» y de memoria de aquellos inicios en el siglo XVI cuando los Padres Agustinos comenzaron, a partir de otra iglesia previa, a levantar este templo que ha ido progresivamente llegando a la figura actual, con distintas intervenciones a lo largo de los siglos.

Ha tenido también distintos usos, no sólo como comunidad agustiniana sino también con presencian de las mercedarias y el uso como residencia-hospital.
Las labores de rehabilitación se han realizado en colaboración con la Diputación de Córdoba, a quien el Obispo ha agradecido su esfuerzo.
El presidente de la institución provincial, Salvador Fuentes, acompañado de la delegada provincial, Auxiliadora Moreno, han acudido a la misa de acción de gracias. Salvador ha expresado que la Diputación asumió esta responsabilidad “de recuperar y poner en valor este edificio” que acoge las imágenes de Jesús Nazareno, la Virgen de los Dolores o el Cristo de la Yedra, piezas de “incalculable valor artístico y emocional”.

La intervención ha permitido solventar los problemas estructurales que venía sufriendo el edificio desde hace años, especialmente las continuas filtraciones de agua provocadas por el deterioro de la cubierta.
Además, se ha acometido la sustitución completa de la solería, la pintura interior del templo y la instalación de un nuevo sistema de iluminación y sonido. A ello se suma la mejora del mobiliario y la limpieza de retablos y mejora de la decoración del templo..
Hay que agradecer el gran apoyo de la Diputación que está haciendo mucho por Montilla y a esa diputada que siente su pueblo no como otros en otros tiempos.