No sé hasta cuando se puede felicitar el año a los amigos y conocidos, pero les garantizo que el deseo expresado es sincero y es para todo el mundo, si lo vemos como previsión para el año que comienza, les aseguro que sería más prudente, ¡No pinta bien!
Hace dos sábados nos despertamos con una agresión militar en uno de nuestros países hermanos, la potencia militar americana bombardeó, asesinó militares y parece que también civiles y secuestró al presidente de Venezuela, se tengan las ideas políticas que se tengan eso es ser intolerable.
¿Alguien se imagina que el vecino entra en nuestra casa pegando una patada en la puerta y repartiendo bofetadas para poner orden porque nos estamos peleando entre nosotros? Y si de paso, entra al dormitorio se lleva al padre y la madre de la familia y la caja con los ahorros, ¿Qué pensaría cualquier persona sensata?
Nicolás Maduro es un presidente que en la actualidad carece de legitimidad porque hay fundadas sospechas de fraude electoral. El controla el gobierno, tienen las actas con los votos, saben lo que sucedió realmente pero no muestra esas actas, eso solo puede significar que las actas dicen que no es el ganador de las elecciones, por tanto, está ocupando la presidencia de Venezuela de forma manifiestamente ilegitima.
Durante el gobierno de Maduro, el pueblo venezolano ha empeorado sus condiciones de vida económicas, políticas y sociales, lo de la economía es evidente por la salida masiva de ciudadanos emigrando a otros países, las malas condiciones políticas quedan claras por el elevado número de presos políticos y el deterioro social es evidente al ver la polarización que se ha generado en la sociedad venezolana.
Pero nada de eso da derecho a una potencia extrajera a intervenir invadiendo territorio soberano y manifestando claramente que sus intenciones es obtener beneficios para sus empresas petroleras, al presidente Trump y su gobierno, si juzgamos por sus declaraciones, les importa un rábano las condiciones económicas de los venezolanos, básicamente ha hablado de hacerse cargo de Venezuela para explotar el petróleo con más beneficios para sus empresas y de las migajas para los venezolanos, ya hablaran luego, sobre las condiciones políticas, Trump no ha dicho ni una palabra sobre la liberación de presos políticos y lo que sí ha dicho, es que no cuenta con la oposición venezolana, que habría sido la ganadora de las últimas elecciones, porque prefiere la estabilidad para los negocios que le puede brindar el propio régimen dictatorial que se condena de palabra y se apoya con los hechos, siempre que se pliegue a los deseos del amo yankee, sobre el retorno de los emigrantes venezolanos, quizás lo hace a su manera, como pudimos ver cuando en una manifestación de venezolanos en USA que daban las gracias a Trump por librarles de Maduro, apareció la policía de emigración y detuvo a unos cuantos para devolverlos a Venezuela.
Todo lo expuesto más arriba es intolerable para cualquier demócrata, sea comunista, socialista, socialdemócrata, democratacristiano, liberal, conservador o animalista, debería serlo mucho más para todos aquellos que se consideran “de orden”, porque ¿Ya me explicarán que tipo de orden hay en la ley del más fuerte? ¿Qué orden existe cuando no se respetan las leyes, sean nacional o internacionales?
La democracia no es la meta, la democracia es la herramienta de la que nos dotamos los ciudadanos de las sociedades civilizadas para convivir razonablemente con personas diversas en edad, género, tendencia sexual, medios económicos, color de la piel, o ideología política o religiosa. La democracia se basa en el respeto, la tolerancia y el cumplimiento de las leyes que nos hemos dado entre todos y eso vale para las relaciones entre ciudadanos y también entre países.
Ahora el presidente Trump, ahíto de orgullo y satisfacción por el resultado de su barbarie en Venezuela, amenaza a Cuba, Colombia y Groenlandia, no sé si sería conveniente recordar el famoso poema atribuido a Bertolt Brecht pero que es de Martin Niemöller, un pastor protestante encarcelado por los nazis y que dice “Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí”
¿Nos pasara a los europeos lo mismo con Groenlandia?
El mundo civilizado debería estar sumamente preocupado y ocuparse rápidamente de pensar y tomar medidas para defender aquello en lo que creemos, Europa se juega el ser o no ser durante el mandato de Trump en la Casa Blanca, si queremos ser algo en el mundo multipolar al que nos dirigimos, tenemos que elegir ser líder o colíder de uno de los grupos o estar subordinados, como lo estamos ahora, a alguno de ellos.
Condenamos enérgicamente la invasión rusa de Ucrania y nos hemos gastado una fortuna en armas que compramos y pagamos a USA para defender la independencia ucraniana, pero si ahora asumimos que USA tiene derecho a intervenir en su zona de influencia ¿Cuál es la diferencia con Rusia? ¿Debemos aplicar sanciones, embargos, o echar de las competiciones deportivas a USA como se hizo con Rusia?
Como europeo y europeísta, creo que la UE debería transformarse en un Estado Federal, que la UE debería disolver la OTAN como se disolvió el Pacto de Varsovia y dotarse de una tecnología militar propia, soy pacifista, pero no parece que el mundo vaya por ahí con flores y canciones de amor; Habrá que estar preparados contra los matones que vemos en el horizonte y la UE también debería buscar una alianza económica, política y militar con Rusia, que también es Europa en su parte occidental, y formar así uno de los bloques que se están consolidando, junto a USA por un lado y China por el otro, eso no significa animadversión hacia los demás, solo autodefensa.

Reflexiones desde la higuera
Este artículo es muy acertado y claro en todos los puntos que toca y debería ser comprendido y aplaudido por lectores de cualquier ideologia. Le animo a seguir escribiendo pues tiene una pluma serena y envidiable.