Se ha marchado Manolo, la mitad del dúo dinámico y se ha ido como anunciaba su canción al final del verano.

Incluso para los que somos menos amantes de la música pop, pero ya tenemos una edad, este dúo forma parte de nuestras vidas y lo hace sacándonos como mínimo una sonrisa, formaba parte de aquellos míticos guateques, esas fiestas organizadas en la casa de alguno de los amigos de la pandilla, allá donde los padres fueran menos metiches y nos dejaran un poco a nuestro aire, para poder tontear con las hormonas descontroladas de la adolescencia, “Quince años tiene mi amor”, eran tiempos en que intimar con una chica no era pecado, ¡era milagro! y desgraciadamente las que disfrutaban de ese milagro se veían sometidas al escarnio público, en el mejor de los casos, pasaban a la categoría de “chica fácil” con lo que aumentaba notablemente el número de moscones a su alrededor y las madres de esos mismos moscones, la apuntaban en la libreta de “con esa no” y si tenía la desgracia de quedar embarazada, ahí si pagaban ambos milagreros con el matrimonio como “como dios manda”.

Luego crecimos “Quisiera ser” y cada cual se fue encaminando hacia sus gustos musicales, muchos seguían en el pop con los grupos españoles que versionaban canciones traducidas del inglés de aquella manera y al mismo tiempo componían canciones al gusto del momento para los guateques y las verbenas, “Vuelve a quererme otra vez, como ayer”, otros se iban en busca de los originales anglosajones, aquellos melenudos que nos llegaban con los ritmos destrozacaderas, el twist, “Twist, twist, baila twist mi amor”o el rock & roll y también el de la eterna duda, “la yenka”, los más románticos o más precoces, empezaban a tener sus primeros amores, “Esos ojitos negros, que me miraban”, y también a probar los desamores entonando el “Perdóname”.

El jazz o el blues se quedaba para los muy cafeteros o más cosmopolitas, también fueron tiempos de la poesía llevada a la canción, tiempos de los cantautores que nos hacían sentir el deseo de libertad y no solo el erótico festivo. Mientras tanto, el Dúo Dinámico nos llevó a la gloria de Eurovisión con su “La, la, la”

Las pandillas se iban disolviendo, cada cual iba cogiendo su camino, el taller, la fábrica, la universidad, la mili. Entonces ya se iban asentando más los gustos musicales, aparecían los flamencos, los copleros, los clásicos se iban al conservatorio. Mientras tanto, Manolo y Ramón nos enseñaron lo que eran las fans, Manolo componía sus canciones para otros intérpretes y los dos actuaban también como productores musicales.

En pleno cambio socioeconómico de la reconversión industrial, del lento asentamiento de la democracia y en tiempos de pelotazos urbanísticos, surgió un “Resistiré” que volvimos a recuperar ya como un himno en el confinamiento de la pandemia.

Manolo y Ramón, el Dúo Dinámico, nos han acompañado a lo largo de nuestras vidas a sus fans y a los que no lo éramos tanto, pero no creo que nadie tenga una mala imagen de estos artistas, eran frescos, juveniles, amables, muchos de nuestra generación se han enamorado, han bailado y se han besado con sus canciones, ¿Qué más se puede decir de un ser humano, que haber sido vehículos del amor?

Nadie muere mientras es recordado, mientras viven en la memoria de las gentes y Manolo de la Calva, el Manolo del Dúo Dinámico permanecerá mucho tiempo en nuestra memoria. Gracias, Manolo.

Ángel Diez de Miguel

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