La Junta elaborará el primer estudio sobre soledad no deseada en personas mayores en Andalucía

compártelo en
Share

El Gobierno andaluz  elaborará el primer estudio sobre soledad no deseada en personas mayores en Andalucía, según ha avanzado el director general de Personas Mayores y Pensiones no Contributivas de la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y ConciliaciónDaniel Salvatierra. «Las estadísticas existentes», ha explicado Salvatierra, «únicamente muestran el número de hogares unipersonales, sin especificar cuáles son los niveles de soledad social y emocional no deseada, ni el aislamiento social de las personas de 55 y más años residentes en Andalucía, así como las características sociodemográficas que las definen».

El estudio persigue seis objetivos específicos, todos los cuales se abordarán con perspectiva de género. Se trata, en primer lugar, de determinar cuántas personas de 55 y más años se encuentran en una situación de soledad no deseada o aislamiento social en Andalucía.

Pero también de establecer un mapa de la soledad, mediante la geolocalización a estas personas; conocer cuáles son sus características sociodemográficas; definir las diferentes dimensiones de la soledad (social, familiar, emocional y conyugal) para los diferentes grupos de riesgo; conocer las estrategias y recursos a que recurren estas personas para combatir la soledad no deseada, en especial aquellos relacionados con el uso de las TIC; y establecer, por último, cuáles son los factores de riesgo y de protección relacionados con la situación de soledad no deseada.

Daniel Salvatierra ha participado en el Curso ‘Soledad en Personas Mayores’ junto al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y la delegada Territorial de Igualdad en Málaga, Mercedes García Paine. Salvatierra ha detallado durante su intervención que el objetivo general de esta investigación «es analizar la problemática social de la soledad no deseada y el aislamiento social de las personas de 55 y más años residentes en Andalucía».

El director general de Personas Mayores y Pensiones no Contributivas ha explicado que el investigador principal de este estudio, que verá la luz en enero de 2020 y contará con una financiación de unos 15.000 euros, será el profesor de la Universidad Pablo de Olavide Juan Manuel García González. Este profesional presenta una amplia experiencia en la investigación en demografía, salud pública y envejecimiento. En los últimos diez años ha participado en diversos proyectos nacionales e internacionales financiados en convocatorias competitivas sobre envejecimiento y salud. Además, participa en redes transnacionales de investigación sobre longevidad y mortalidad, y ha realizado estancias de investigación en diversas instituciones que son referentes internacionales en estudios de población y demografía, y siempre bajo la dirección de investigadores punteros en longevidad y envejecimiento.

El director general, Daniel Salvatierra, junto al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, durante la jornada.

El análisis de los cuestionarios a una muestra de 3.000 personas se realizará mediante un doble proceso. En primer lugar, una corrección de los cuestionarios estandarizados sobre soledad, seguido de su posterior validación en caso de que así sea necesario según su estructura factorial. En segundo lugar, una serie de análisis estadísticos para poner en relación el factor «soledad» con el resto de las variables sociodemográficas y familiares.

En una segunda parte, se realizará un mapa de la soledad en Andalucía, en especial atendiendo a la variable hábitat, de modo que se puedan determinar si existen características geográficas en la prevalencia de la soledad.

Este proyecto prevé dos tipos de resultados: de utilidad social y académicos. Se trata de elaborar documentos que permitan una transferencia de conocimiento a la sociedad para poder establecer mecanismos de intervención y protección sobre la soledad no deseada y el aislamiento social entre las personas de 55 y más años residentes en Andalucía. En segundo lugar, los posibles resultados de carácter académico se publicarán en formato de artículos en revistas de impacto nacional e internacional y en congresos científicos que podrían ser de diferentes ámbitos: ciencias sociales, población, gerontología, salud pública, epidemiología o medicina.

Justificación del estudio

Desde principios del siglo XXI, la esperanza de vida en el momento del nacimiento en Andalucía ha crecido unos cuatro años, alcanzando una media para el total de la población de 81,8 años (79,2, los hombres; 84,5, las mujeres). Por su parte, la esperanza de vida a los 65 años ha aumentado unos 2,5 años, llegando a los 18,2 años los hombres y 21,8 años las mujeres. En paralelo, el índice de fecundidad ha seguido en unas cifras consideradas ultrabajas, estableciéndose desde mediados de los años noventa en un rango de 1,3 a 1,5.

La conjunción de ambos procesos ha tenido como consecuencia un incremento absoluto y relativo de la población en edades avanzadas. Así, en el caso de las personas de 55 y más años, el crecimiento absoluto desde 1998 ha sido de casi 800.000 personas, lo que supone un 47% más, sumando de esta manera el 29% de la población total andaluza con prácticamente 2,5 millones de personas, de los que un 55% son mujeres.

También resulta pertinente elaborar un mapa sobre la distribución de hogares en la comunidad autónoma andaluza. Los datos que el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA) recopila a través de la Encuesta de Población Activa que elabora trimestralmente el Instituto Nacional de Estadística muestran un aumento del número de hogares unipersonales.

En términos absolutos, han pasado de 525.000 en 2005 a 750.000 en 2018, un incremento del 43% que dobla a la subida del número total de hogares en Andalucía, lo que supone que uno de cada cuatro hogares andaluces sea unipersonal.

Por lo tanto, la población andaluza se encuentra en un proceso de envejecimiento progresivo y con un incremento de los hogares unipersonales, y ambas realidades presentan un claro diferencial por género. Ambos procesos, en conjunto, conllevan una serie de consecuencias sociales que deben ser consideradas por las instituciones.

Una de ellas, objeto principal de este proyecto, es la sensación de soledad y de aislamiento social que pueden llegar a experimentar las personas mayores, en especial en los casos en que los hijos se han emancipado y su estado civil es de soltería o viudedad.

1 comentario

  1. Todo me parece muy bien, los estudios para los políticos algunos los necesita.
    Soluciones, jubilar a los enchufados que ya están en edad, cambiar a funcionarios de negociados así aprenden otra obligación que ya están acentuando después de un Gobierno que ha comprado votos y ahora está vendiendo el de Falcón en ANDALUCIA.
    Digo todo esto porque expedienté de Ayuda a domicilio están en estudio algunos hace dos años a esperas que la persona beneficiaria fallezca o esté a punto, este es el Estudio, que vergüenza y no con el cambio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

veinte + 7 =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.