Más de medio millar de personas mayores de la provincia de Córdoba han recibido a lo largo de 2025 la compañía y el apoyo emocional del voluntariado de Cruz Roja para tratar de mitigar, al menos, su situación de soledad.
En concreto, son 559 las personas atendidas por la institución humanitaria en el marco de su proyecto para combatir la ‘Soledad no deseada’ -financiado por la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad y fondos propios-, una realidad que no se ve, estigmatiza a las personas que la sufren, puede afectar a cualquiera, y se prevé que aumente exponencialmente en las próximas décadas.
“Se trata de una pandemia invisible, y desde Cruz Roja tratamos de apoyar a las personas que la sufren, en especial a las personas mayores, que es, con diferencia, el grupo de población en el que esta situación de soledad tiene más incidencia”, explica María Torralbo, responsable provincial del programa de Mayores de la organización humanitaria.
El voluntariado de la organización interviene ante esta realidad tanto en la capital como en la provincia, como queda patente en el reparto de personas atendidas por municipios en el marco del mencionado proyecto durante el pasado año: Córdoba (255), Puente Genil (73), Montilla (55), Baena (51), Villanueva de Córdoba (42), Pozoblanco (22), Lucena y Rute (17 en cada caso), Hinojosa del Duque y Priego de córdoba (11 en cada una) y Peñarroya-Pueblonuevo (5).
Las personas atendidas presentan, en su mayoría, escasez de redes de apoyo y problemas crónicos asociados al envejecimiento, factores que dificultan significativamente su participación social y su capacidad para mantenerse activas en su entorno.
No en vano, una de cada tres personas mayores reconoce sentirse sola, según una encuesta realizada por Cruz Roja entre más de 10.500 de estas personas que participan en los proyectos de la institución a lo largo de Andalucía.

Con objeto de evitar los efectos que puede causar la soledad y frenar en la medida de lo posible la dependencia, la entidad se vuelca en la atención integral a las personas mayores, con actividades que estimulan una vida activa y saludable y las relaciones sociales.
En este sentido, conviene destacar que más de la mitad de las personas mayores atendidas por la institución pertenecen ya al ámbito rural, donde casi la mitad de la población se encuentra, a partir de los 55 años, en situación de soledad.
“Estas cifras ponen de manifiesto el reto que tenemos como sociedad, como comunidad, ante el progresivo envejecimiento de la población, para darle dignidad y calidad de vida a las personas mayores. En especial en el ámbito rural”, comenta Torralbo.
“Si todos nos paramos a pensar un poco, conocemos a personas que viven en esta situación de aislamiento. Y también nosotros mismos sentimos en ocasiones esa soledad. Por eso es tan importante visibilizar este problema”, concluye la responsable del programa de Mayores de Cruz Roja.