El Sindicato Profesional de la Enfermería SATSE-Córdoba ha denunciado la falta de bioseguridad en los centros sanitarios de la provincia de Córdoba ante 17 Organismos e Instituciones provinciales, autonómicas, nacionales y europeas por el riesgo inminente de pinchazo y sus posibles consecuencias de contaminación y/o contagio de posibles enfermedades que para el profesional de Enfermería tiene el pinchazo involuntario y accidental con una aguja tras la aplicación de las vacunas de la gripe u otras a un paciente.

SATSE afirma que durante la campaña de vacunación contra la gripe, los Enfermeros y Enfermeras de los centros sanitarios cordobeses administrarán más de 130.000 dosis de vacunas a otros tantos ciudadanos, por tanto y ante la ausencia de bioseguridad en las monodosis de dichas vacunas contra la gripe, existen 130.000 posibles riesgos de pinchazo accidental para los profesionales de Enfermería al carecer dichas monodosis de dispositivo de seguridad.

SATSE recuerda que el término “bioseguridad” engloba una serie de medidas orientadas a disminuir el riesgo del trabajador, de la salud, y de adquirir infecciones en el medio laboral. El primer principio de la bioseguridad, es la contención que incluye la sustitución, siempre que sea posible, del instrumental cortopunzante por otro material exento de agujas, como muy bien se define en la Guía de bioseguridad para los profesionales sanitarios realizada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en el año 2015.

Así el instrumental sanitario cortopunzante se considera equipo de trabajo conforme a los términos del Real Decreto 1215/1997, del 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo. Así mismo, el instrumental sanitario cortopunzante tiene la consideración de producto sanitario, conforme al Real Decreto 1591/2009, de 16 de octubre, por el que se regulan los productos sanitarios, y debe cumplir lo establecido en dicha reglamentación.

Esta situación se extiende tanto a las masivas campañas de vacunas como puede ser la antigripal, así como a cualquier vacuna (antitetánica, la triple vírica…) que haya de ser administrada al ciudadano y esté preparada para ser inyectada.

En lo que respecta a esta cuestión, las vacunas que se han de administrar a los ciudadanos, carecen de todo mecanismo de seguridad poniendo en peligro la salud del profesional ya que no se entiende, por qué la Administración competente de comprar dichas vacunas no tiene en cuenta todas esas medidas de garantía y seguridad, ya no solo para el profesional que la administra sino también para el ciudadano.

Se ha de traer a colación, continua SATSE, la normativa tanto nacional como de la Unión Europea que regula todo lo concerniente a las medidas que se han de tomar para la prevención y seguridad de los trabajadores sanitarios cuando utilizan instrumentos cortantes o punzantes.

Entre otras la Directiva 2010/32/UE del Consejo de 10 de mayo de 2010 que aplica el Acuerdo marco para la prevención de las lesiones causadas por instrumentos cortantes y punzantes en el sector hospitalario y sanitario.

Dicha Directivo ha sido traspuesta por medio de la Orden ESS/1451/2013, de 29 de Julio, por la que se establecen las disposiciones causadas por instrumentos cortantes y punzantes en el sector sanitario y hospitalario.

La propia Ley 31/1995 de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales en su artículo 15 “Principio de la acción preventiva” se establece en el apartado e) “tener en cuenta la evolución de la técnica” y el el f) “sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro”.

Así mismo destacar el Real Decreto 664/1997 de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo.

SATSE afirma que tras situarnos en el marco normativo y aplicándolo a la situación que se está produciendo en los centros sanitarios de la provincia de Córdoba, se está vulnerando todos los requisitos, exigencias y medidas para proteger la seguridad del personal sanitario que se encarga de administrar las vacunas.

Continua SATSE afirmando que ya puso en conocimiento esta situación en el año 2015, cuando se observó que el instrumental utilizado seguía siendo el de antaño pese a los avances que se habían producido. Se presentó escrito donde se puso de manifiesto que dos de los tres tipos de vacunas antigripales que se habían suministrado en esa campaña, no disponían de dispositivos de bioseguridad con el riesgo de pinchazo accidental y el consiguiente riesgo biológico que implica, especificando cuales de ellas no cumplían con la bioseguridad requerida para la protección del personal de Enfermería.

Sin que la Administración resolviera el problema , pues pese a esta primera comunicación de SATSE, se siguió adquiriendo por la Administración Sanitaria las vacunas sin tener en cuenta ningún avance en la técnica y sin garantizar la bioseguridad para el personal de Enfermería en la administración de las vacunas a los pacientes, acorde a lo establecido legalmente, por lo que, en el año 2016, SATSE volvió a presentar escrito comunicando la situación y requiriendo a la Administración la adquisición de vacunas con dispositivo de seguridad donde se disminuya ese riesgo a los trabajadores sanitarios. Dicho escrito no recibió respuesta, observando que nuevamente, en la campaña antigripal de este año 2017, se sigue la misma dinámica que en años anteriores, adquiriendo vacunas sin bioseguridad y continuando con el riesgo a la seguridad de los trabajadores.

Afirma SATSE que resulta bastante sorprendente que en la actualidad, se siga comprando material sanitario que no cumple con los requisitos de protección y garantía para los profesionales sanitarios y más, cuando hay una Directiva de la Unión Europea, traspuesta por el Estado, de obligado cumplimiento, donde se regula todo lo concerniente a garantizar la seguridad de estos profesionales cuando utilizan instrumentos cortantes y punzantes.

Por todo ello SATSE ha decidido poner la situación en conocimiento de las Inspecciones de Trabajos y Servicios, así como de riesgos Laborales. Así mismo ha dado traslado al Instituto Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales y el Defensor del Pueblo. A nivel de Estado ha denunciado la situación ante la Comisión Nacional de Bioseguridad y el Ministerio de Sanidad. Por otro lado SATSE también se ha dirigido a la OMS, la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el Defensor del Pueblo Europeo, la Agencia ejecutiva de Consumidores y el Centro Europeo para la prevención y el control de enfermedades, entre otros.

Finaliza SATSE confiando que las denuncias que ha presentado ante 17 organismos e instituciones den su fruto y ataje radicalmente el riesgo que para la Salud de los profesionales de Enfermería conlleva la administración de la vacuna de la gripe y otras sin los mecanismos y dispositivos de bioseguridad que las mismas han de llevar para evitar accidentes a los Enfermeros y Enfermeras en su trabajo diario.

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