Salud alimentaria, ¿fresco ó preparado?

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Vivimos un ritmo de vida acelerado, siempre de aqui para allá y comemos cualquier cosa que venga preparada por no pararnos, pero ¿es sano?, ¿que llevan?, ¿me repercutirá en el futuro?. Estas y otras cuestiones trata con este artículo de nuestro colaborador Rafael Gracia.
Hoy en día podemos encontrar una gran variedad de productos de alimentación en todas las estanterías y neveras de los numerosos establecimientos dedicados a este servicio.
Toda esta variedad nos permite un amplio abanico de selección de productos, naturales y precocinados, los cuales introducimos a placer en nuestra dieta rutinaria.
Pero la pregunta es ¿Hacemos bien en consumir este tipo de productos procesados? ¿Son beneficiosos o malos para nuestra salud?
Lo mejor para nuestro organismo es, elegir y consumir, una dieta variada de productos naturales y frescos. Estos productos contienen todos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita de forma natural, sin añadidos y llegando un porcentaje alto de las vitaminas y minerales que estos poseen.
Debido al ritmo de vida de la sociedad actual elegimos, en general por su comodidad, productos precocinados y procesados, listos para consumir o con una rápida preparación en microondas.
La familia de los platos preparados destaca por su enorme variedad, entre la que destaca la carne y pescado, pasta, pizzas, tortillas, salsas, sopas y cremas, snack, etc.
Según Víctor Martín Cerdeño (profesor de la UCM), el consumo de platos preparados en España, ha aumentado de 2.6 Kg en 1987 a 12 Kg per cápita en 2010.
Estos alimentos precocinados son malos si se abusa de ellos y se consumen de forma muy habitual, debido a que al ser preparados varios días, semanas o incluso meses antes de su consumo, los alimentos pierden parte de sus propiedades y nutrientes (vitaminas, minerales, etc.).
Los productos procesados destacan por su alto contenido en sal o azúcares, grasas saturadas, la presencia de conservantes y colorantes que hacen que el alimento dure más tiempo y hacen que el producto reduzca su calidad y pierda frescura.
Además, se les achaca la creciente epidemia de obesidad, hipertensión y diabetes tipo II que sufre, no sólo nuestro país, sino en todos los países desarrollados.
Por lo tanto, si queremos gozar de buena salud y de un peso ideal, deberíamos reducir el consumo de estos productos. Una buena dieta variada acompañada de ejercicio físico nos ayudará a mantener un estado de salud óptimo, permitiendo llegar a años futuros con un estado de salud más preparado.
¡Pásate a lo natural y fresco! Tu cuerpo lo agradecerá.
Rafael Gracia Navas
Graduado en C.C.A.F.Y.D
Técnico Superior en Dietética y Nutrición

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