Consumo realiza inspecciones para verificar la calidad y seguridad de más de 700 productos industriales, haciendo especial hincapié en que el etiquetado cumpla con los requisitos exigidos por la normativa y se mandarán muestras a laboratorio para su análisis

La Dirección General de Consumo de la Junta de Andalucía está desarrollando, a través de los servicios provinciales de Consumo, una campaña de inspecciones para comprobar la calidad, la seguridad y el correcto etiquetado de diferentes productos industriales que se encuentran a la venta.

La campaña, que se prolongará hasta el próximo mes de diciembre, prevé realizar un mínimo de 720 controles de etiquetado de productos, así como la toma de más de 100 muestras para su envío a laboratorio. Las actuaciones se llevarán a cabo en todo tipo de establecimientos en los que se venden estos artículos, con especial atención a las tiendas de precio reducido y bazares.

El personal inspector de la Junta de Andalucía lleva a cabo dos tipos de actuaciones. En primer lugar, revisa el etiquetado de los diferentes productos analizados para verificar que cumplen con los requisitos básicos y generales de información que establece la normativa vigente.

Las inspecciones se llevan a cabo en todo el territorio andaluz, y se dirigen a una amplia variedad de productos industriales no alimenticios como accesorios de limpieza, artículos de bricolaje, decoración y cristal, mobiliario, ferretería, artículos de marroquinería, calzado, peletería, electrodomésticos, bisutería, equipos de informática, fotografía y óptica, libros, productos textiles, materiales de construcción, artículos de protección individual, vehículos y otros.

Por otra parte, el personal de inspección toma muestras de algunos productos y los envía a un laboratorio donde se realizan los análisis necesarios para comprobar su calidad y seguridad. En esta campaña, en concreto, está prevista la toma de más de 100 muestras de productos, principalmente eléctricos, así como de prendas infantiles con cordones para comprobar su adecuación a la normativa europea recientemente actualizada.

Si en los controles se detectaran irregularidades que puedan afectar a la salud o seguridad de las personas consumidoras, se valorará el riesgo y, en su caso, se incluirá el producto afectado en la Red de Alerta de Productos de Consumo.

Esta campaña se desarrolla en el marco del Plan de Inspección de Consumo 2017, que comprende un total de 26 campañas dirigidas a garantizar y reforzar la protección de los derechos de las personas consumidoras y asegurar que los productos y servicios que están a la venta cumplen los requisitos de seguridad y calidad que exige la normativa vigente. Entre las campañas más relevantes se encuentran las relacionadas con el sector de las telecomunicaciones, las compañías aéreas, el cumplimiento de la Ley de Protección Hipotecaria y otras que abarcan la protección de los menores, como las de inspección de juguetes, disfraces y productos de puericultura, entre otras. El desarrollo de estas campañas supondrá más de 8.000 controles y la toma de aproximadamente 300 muestras en los diferentes establecimientos que se inspeccionen.

Recomendaciones
Desde la Dirección General de Consumo se recomienda leer detenidamente el etiquetado antes de adquirir un producto para asegurarse de que es correcto y que identifica adecuadamente a su responsable. La información debe ser visible, legible, comprensible e imborrable, además de figurar en castellano y en un lugar destacado.

Igualmente, se aconseja prestar especial atención a las advertencias de seguridad y las instrucciones de uso que acompañen al producto. En el caso de juguetes y material eléctrico, Consumo recomienda prestar especial atención a que en el envase figure el marcado CE, que simboliza la conformidad del producto con los requisitos europeos de seguridad.

Asimismo, se aconseja informarse sobre la política de devolución del producto antes de hacer la compra y pedir siempre el ticket o la factura, documento imprescindible para efectuar cualquier reclamación, devolución o cambio del producto, y en el que deberá figurar el NIF y/o la razón social de la empresa vendedora.

Además, se recuerda que si no hay acuerdo o no se está satisfecho con el producto, puede presentar una hoja oficial de quejas y reclamaciones de la Junta de Andalucía. Los establecimientos, como marca la ley, están obligados a disponer de este tipo de documentos, y deben informar de su existencia a través de un cartel claramente visible.

También es aconsejable adquirir los artículos en un comercio adherido al Sistema Arbitral de Consumo, ya que, de esta manera, se garantiza que cualquier posible discrepancia pueda quedar resuelta de forma rápida y gratuita.

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